Estos años de dificultades económicas en los que tantas personas lo están pasando mal, han servido para que veamos la cara más positiva de nuestra sociedad: la generosidad y solidaridad de muchas personas anónimas (a lo mejor tu que lees estas líneas estás entre ellas) que comparten su tiempo o su dinero, trabajando y contribuyendo a que Cáritas Diocesana pueda atender, aquí mismo, entre tus vecinos, en tu comarca, a los más desfavorecidos y necesitados que en nuestra sociedad han quedado entre los últimos. Para seguir ofreciendo nuestro apoyo necesitamos que todos participemos, que nuestros hijos, amigos y familiares sean conscientes de que cada pequeño gesto de ayuda hace que seamos una sociedad mejor y que hay que comprometerse con una sociedad más justa que en definitiva será mejor para todos los que vivimos en ella.

Y para ello, lanzamos una invitación a toda la sociedad:¡Hazte de Cáritas!
Desde la confianza y la seguridad que nos proporciona saber que pronto podremos contar contigo como con tantas personas que nos apoyan en nuestra labor, me despido, agradecido de antemano en nombre de los que más lo necesitan. Un fuerte abrazo.